jueves, 9 de junio de 2011

2. ¿Cómo evolucionaron los mónera, protistas, hongos y los virus; y qué papel cumplen dentro de un ecosistema?
El Reino Mónera es el más antiguo de todos; y los procariotas contemporáneos, son los organismos más abundantes del mundo. Si bien se han descubierto fósiles de Mónera en estratos rocosos que datan de hace 3.500 millones de años.
Una teoría que goza de gran aceptación, es la que afirma que las células procariotas que comenzaron a vivir de forma permanente en el interior de otras células más grandes se transformaron en las actuales mitocondrias y cloroplastos de las células eucarísticas.
Los procariotas existen desde muy largo tiempo y evolucionaron como respuesta a diversas presiones de selección.
Ciertos rasgos, como la forma de la célula y de la colonia había surgido de manera reiterada; pero otros, como la pared celular, la capacidad de fotosíntesis y la aptitud para formar esporas, se han perdido en forma independiente en una cantidad de linajes.
Los procariontes (reino Mónera) cumplen un papel esencial en todos los ecosistemas. Nosotros no hablamos de este tema pero hay bacterias que forman parte del Plancton, algunas son descomponedores y sirven de fuente de alimento para el zooplancton, otras como las cianobacterias (algas azul-verdosas) fijan nitrógeno.
En los ecosistemas terrestres, las bacterias del suelo son descomponedores con los hongos y cumplen un papel esencial en la fijación del nitrógeno (recuerden que el nitrógeno es esencial para la síntesis de compuestos nitrogenados como los aminoácidos).

Muchos animales y plantas tienen relaciones simbióticas con procariontes, como los líquenes y termitas. Sin estas relaciones simbióticas no podrían sobrevivir.

Desde otro punto de vista, las bacterias producen la muerte de millones de seres vivos, debido a infecciones oportunistas, provocadas generalmente por el envejecimiento y debilitamiento de los animales. En resumen si poseemos un sistema inmune, es en gran parte gracias a ellas. Es decir la relación de todos los seres vivos con los procariontes, dirige en cierta forma la evolución.

Para darte otro ejemplo, tenemos el caso de las "fumarolas" o chimeneas hidrotermales, un ecosistema que no depende esencialmente de la luz solar. Son las bacterias las que, toman el lugar de las plantas como productoras primarias. De estas bacterias quimio autótrofas (sintetizan compuestos orgánicos a partir de los gases liberados) depende la vida de todo ese ecosistema.

Los protistas están representados por muchas líneas evolutivas cuyos límites son difíciles de definir. La mayoría de estos organismos son unicelulares y microscópicos, aunque también los hay que forman colonias, como los foraminíferos. Esta organización, ya más compleja, está más cerca de los organismos pluricelulares superiores e indica que éstos evolucionaron a partir de ancestros protistas (véase Clasificación).
Los protistas pueden considerarse un reino intermedio, y agrupan desde los organismos unicelulares eucariotas y las colonias simples, hasta algunas algas superiores y grupos de transición (de clasificación dudosa). Estos últimos son pluricelulares, pero carecen de la organización compleja en tejidos, típica de las plantas, animales y hongos superiores. Aún así, dentro de los grupos de transición hay formas que comparten las mismas características que las plantas, como las algas pardas, verdes y rojas; otras que están más cerca de los animales, como los meso zoos, placozoos y esponjas, y las que son semejantes a los hongos, como los mohos plasmo diales del fango y los quitridiales.
Los límites del reino Protista no están establecidos de forma definitiva. Los grupos de protistas se diferencian entre sí en la forma de alimentarse. Algunos se parecen a las plantas porque son capaces de realizar la fotosíntesis; otros ingieren el alimento como los animales y otros absorben nutrientes, como los hongos. Esta diversidad tan amplia hace difícil la descripción de un protista típico. Quizá, el miembro más representativo del reino sea un flagelado, organismo unicelular con uno o más flagelos complejos (para distinguirlos de los flagelos simples de las bacterias) y en algunas ocasiones con uno o más cloroplastos.
Los organismos pertenecientes al reino protista son de gran importancia para la supervivencia y desarrollo de los demás organismos del planeta.
Son productores y consumidores primarios en la cadena alimenticia. • Descomponen materia orgánica - fertilidad de suelo • Sirven como indicadores geológicos • Causantes de la “Marea roja” • Enfermedades • Control demográfico. • Producción de Oxígeno.


Reino de los hongos
Los primeros hongos habrían sido organismos eucarísticos unicelulares que al parecer no tienen representantes vivientes. Se supone que estos organismos dieron nacimiento a tres linajes distintos, uno que condujo a los quítridos modernos, otro a los eumicetes y un tercero a los ficomicetes. Estos tres grupos se caracterizan por una organización cenocítica y no hay compartimentalización de los micelios. En los ascomicetes y en los basidiomicetes las hifas son tabicadas, por lo que se piensa que derivan de un antepasado común.
La función principal de los hongos en el ecosistema es la de “reciclar” la materia orgánica descomponiéndola para transformarla en elementos inorgánicos listos para ser re-utilizados por otros organismos.
Tienen una gran importancia económica: las levaduras son las responsables de la fermentación de la cerveza y el pan, y se da la recolección y el cultivo de setas como las trufas. Desde 1940 se han empleado para producir industrialmente antibióticos, así como enzimas (especialmente proteasas). Algunas especies son agentes de biocontrol de plagas. Otras producen micotoxinas, compuestos bioactivos (como los alcaloides) que son tóxicos para humanos y otros animales. Las enfermedades fúngicas afectan a humanos, otros animales y plantas; en estas últimas, afecta a la seguridad alimentaria y al rendimiento de los cultivos.
En relación con el hombre los hongos son utilizados como remedios y terapia para diversas enfermedades (desde resfríos (Penicilina) hasta el cáncer (Shiitake y Reishi), como alimentos, y también pueden ser nocivos para nuestra salud produciendo diferentes enfermedades que se manifiestan con una simple roncha en la piel en algunos casos y en otros pueden producir la muerte del paciente y otros cuadros de micetismos.
El uso milenario de varios organismos del Reino Fungí en ceremonias tradicionales de varias culturas mundiales mediante la ingestión para provocar alucinaciones y comunicación con las deidades es conocido en los dos hemisferios y se remonta a más de 5 mil años atrás.
En resumen, los hongos y sus cuerpos fructíferos son organismos que nos rodean y cumplen varias funciones fundamentales para la vida del planeta y todos sus integrantes.


Los virus
El estudio del origen y de la evolución de los virus se ve dificultado por la falta de restos fósiles. Los síntomas de enfermedades virales que conocemos actualmente pueden ser rastreados sólo hacia el comienzo de los registros de la historia humana.
Para realizar estudios comparativos, sólo disponemos de virus aislados hace no más de 80 años. Por lo tanto, para elaborar una hipótesis sobre el origen de los virus, solo podemos hacer extrapolaciones hacia atrás, basándonos en el estudio detallado de las características de los virus actuales.
Existen tres teorías principales que explicarían el origen de los virus. Una de ellas, la teoría regresiva, propone a los virus como formas degeneradas de parásitos intracelulares. Otra teoría postula que los virus se habrían originado a partir de componentes celulares normales (ADN o ARN) que habrían adquirido la capacidad de replicarse en forma autónoma y de evolucionar independientemente. La tercera teoría se relaciona con la hipótesis de un mundo prebiótico basado en ARN.
Han sido aislados e identificados otros agentes infecciosos aun más simples que los virus: los viroides (pequeñas moléculas de ARN sin proteínas asociadas) y los priones. Los viroides son el agente causal de ciertas enfermedades de las plantas y los priones transmiten enfermedades neurodegenerativas llamadas encefalopatías espongiformes. No se conocen los mecanismos por los cuales los viroides ejercen sus efectos patogénicos, pero una hipótesis sugiere que estos elementos interfieren con la regulación génica de las células infectadas

Aparte de su importancia como agentes patógenos, tienen un gran interés en biología molecular, para el estudio de ácidos nucleicos, ya que de ellos se pueden extraer en gran cantidad y pureza. Por último, es de esperar que por medio de las técnicas investigadoras actuales se alcancen, en un futuro próximo, descubrimientos de trascendental importancia para el conocimiento de los virus y la manera de combatirlos. La única función que cumplen los virus y que comparten con el resto de los seres vivos es la de reproducirse (generar copias de sí mismos); para ello, necesitan utilizar la materia, la energía y la maquinaria de la célula huésped, por lo que se los denomina parásitos obligados. Como no poseen metabolismo ni organización celular, se los sitúa en el límite entre lo vivo y lo inerte.

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